Intercesión perpetua por tus difuntos
Las Misas Gregorianas son una serie de 30 Misas celebradas en días consecutivos, sin interrupción, por el eterno descanso del alma de un difunto. Esta devoción proviene de una revelación de San Gregorio Magno en el siglo VI.
Según la tradición de la Iglesia Católica, el poder intercesor de estas misas celebradas ininterrumpidamente tiene una gracia especial ante Dios para librar al alma del purgatorio y conducirla a la vida eterna.
Esta práctica ha sido reconocida y alentada por la Iglesia Católica a lo largo de los siglos, y hoy continúa siendo una de las expresiones más profundas de caridad cristiana por nuestros difuntos.